Close
   Close
   Close

Obsesión amorosa - Capítulo 8

 

Capítulo 08

 

 

En el pasado, Yoon-woo solía tomarse su tiempo con Seo-young, siendo cuidadoso y considerado. Pero ahora todo era distinto. No había paciencia, ni esa calidez que ella recordaba.

—¿Estás satisfecha ahora?

—…No digas eso.

Su voz salió débil, casi quebrada. No reconocía a la persona frente a ella. No era el mismo Yoon-woo que había conocido.

—Debe ser agradable, ¿no?

Las palabras eran frías, cargadas de un tono que la hizo estremecerse. Seo-young lo miró, confundida y herida.

—¿Por qué… me hablas así?

Él no respondió de inmediato. Su silencio pesaba más que cualquier palabra.

—¿De verdad no lo sabes… o finges no saberlo?

Seo-young sintió que algo dentro de ella se rompía. No entendía por qué él se comportaba así, por qué esa distancia tan cruel.

El ambiente se volvió tenso. Él parecía completamente sereno, mientras que ella apenas podía procesar lo que estaba ocurriendo.

—Antes te gustaba cuando hacía esto…

Sus palabras, acompañadas de un tono bajo, la dejaron sin aliento. Seo-young cerró los ojos, tratando de ignorar lo que sentía, tanto física como emocionalmente.

—Yoon-woo… ya… por favor, detente…

Pero él no se detuvo.

—Ni siquiera he empezado.

El control que él tenía sobre la situación la hacía sentir aún más vulnerable. Seo-young se aferró a su brazo, como si eso pudiera devolverle algo de estabilidad.

—Por favor…

Pero sus súplicas no tenían efecto.

—¿Detener qué?

Sus palabras la golpearon más que cualquier acción. Seo-young apretó los labios, sintiendo cómo sus emociones se desbordaban.

Intentó hablar, explicar, pero su mente estaba en blanco.

—Lo de antes… yo…

No podía terminar la frase.

Yoon-woo la observaba con una mezcla de calma y algo más oscuro. Ya no era el hombre que la cuidaba; era alguien que parecía querer hacerla enfrentarse a todo lo que había pasado entre ellos.

—Si lo sientes… entonces demuéstralo.

Ella lo miró, sin poder creer lo que escuchaba.

El silencio volvió a llenar el espacio.

Seo-young se sentía agotada, no solo físicamente, sino emocionalmente. Todo lo que había sucedido la estaba sobrepasando.

Aun así, no pudo negarse.

Más tarde, el ambiente cambió. Él volvió a hablarle con esa voz suave que tanto conocía.

—¿Estás muy cansada?

Esa dulzura repentina la confundió aún más. Levantó la mirada, encontrándose con una sonrisa que le resultaba familiar… pero que ahora no sabía cómo interpretar.

La ayudó a levantarse, sosteniéndola con cuidado.

Por un instante, parecía el mismo de antes.

Pero entonces—

—¿Estás satisfecha ahora?

Las palabras volvieron a cortar el aire.

Seo-young se tensó de inmediato.

Él no esperaba una respuesta.

La llevó de regreso a la habitación y la dejó sobre la cama.

—Te quedarás hasta que estés satisfecha.

Seo-young negó con la cabeza, sintiendo miedo. Ya no sabía qué era real y qué no. Todo parecía una mezcla confusa entre el pasado y el presente.

Él la miró fijamente, sosteniendo su barbilla.

—No te preocupes… no haré nada más por hoy.

Su tono era tranquilo, pero ya no traía consuelo.

Seo-young se quedó en silencio, mirándolo sin comprender.

Lo que había vivido… se sentía irreal.

Como un sueño del que no podía despertar.

Dejanos tu opinion

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!