Close
   Close
   Close

Obsesión amorosa - Capítulo 2

Capítulo 02

 

 

Seo-young mezcló mentiras con verdades al hablar. 

 

La tez de Yoon-woo se volvió pálida cuando se dio cuenta de que ella realmente había tomado la decisión de romper con él. No se trataba de alguna queja o rencor, sino de una novia que realmente quería romper la relación. Sólo pudo mirar a su amada con incredulidad.

 

—Dejemos de pelear. No quiero que armemos un lío en público. No nos pongamos en contacto en el futuro y vayamos por caminos separados. Estás por tu cuenta, y yo por la mía.

 

Seo-young se levantó de la silla porque ya no tenía la confianza para seguir enfrentándose a Yoon-woo. Quería salir corriendo. Si se quedaba a su lado, podría escapársele toda la verdad. Como en los dramas, podría delatar que había recibido 50 millones de wones y que le habían pedido que rompiera con él.

 

Yoon-woo agarró a Seo-young, que se estaba levantando como si estuviera huyendo. Los delgados brazos fueron sujetados fuertemente por las manos masculinas. 

 

—No. No puedo.

 

La voz se le apagó durante un rato, sonó oscura, profunda y triste. Nunca le había escuchado hablar así. Quería abrazarle, llorar y tirar todo por la borda, pero la deuda de 50 millones de wones ya pesaba en su corazón.

 

—Suéltame.

 

—No.

 

—¿Qué te pasa? Te estás comportando como un niño.

 

Seo-young trató de quitárselo de encima con un manotazo. Sin embargo, la fuerza de Yoon-woo iba más allá de la imaginación. Ella frunció el ceño ante el dolor en su muñeca.

 

—Me estás lastimando. Suéltame.

 

—Seo-young.

 

—Déjame.

 

Su mano se relajó como si la palabra “lastimar” tuviera un buen efecto. 

 

Salió del café sin mirar atrás. 

 

Salió corriendo, hiriendo fríamente a su amado.

 

|Hasta luego, mi amor.|

 

Lo más justo era que una cobarde como ella desapareciera de la vida de Seo Yoon-woo. Se odiaba a sí misma por no tener el valor de decir que no necesitaba el dinero, por hacer tratos a espaldas de quien amaba, aunque se hayan amado demasiado en sus cuatro años de noviazgo.

 

 

***

 

 

Aunque acababa de terminar una relación de cuatro años, seguía siendo un simple asunto personal para el resto del mundo. Mientras ignoraba el continuo intento de contacto por parte de Yoon-woo, Seo-young fue a trabajar como siempre, forzó una sonrisa ante la gente y comió bowls de arroz de forma casual. Lo único que ya no estaba en su vida era la relación con Seo Yoon-woo.

 

—¡Srta. Jeong Seo-young!

 

Seo-young volvió en sí ante el llamado de su superior, la sub-gerente Kim.

 

—Por favor, haz copias de esto y esto.

 

—Ah, sí. Lo siento.

 

Kim miró a Seo-young, que había estado despistada. Insatisfecha, se dió la vuelta. Si tan sólo ella hubiera obtenido un trabajo así a los 28 años, apenas podría haber contenido su excitación. Era indignante ver a esta muchacha actuar como un alma vacía.

 

Seo-young, que estaba fotocopiando los documentos parada frente a la fotocopiadora, recordó el rostro de comodidad de su padre mientras estaba en la sala de cuidados paliativos. Había hecho un buen trabajo. Le hizo daño a su ex, pero estaba siendo filial con su padre, así que era algo bueno. No paró de repetírselo mentalmente mientras terminaba de sacar fotocopias a petición de su superior.

 

Trabajaba en una empresa pequeña y el trabajo no estaba dividido como por un cuchillo*. Sin embargo, a menos que el nivel de carga del trabajo no fuera demasiado, sólo le asignaban tareas simples, a petición de su superior, junto al trabajo de entrada que le correspondía**. Pero Seo-young decidió trabajar duro, encargándose de los asuntos de Excel. Tenía que hacerlo para no pensar en nada más.

 

(Becky: *El nivel de exigencia no era mucho, o no era muy rígido, **la razón por la que fue contratada).

 

Entonces recibió un mensaje en su teléfono móvil. Miró el mensaje. Era una compañera de la universidad.

 

「La boda es el día 12. No te olvidarás de venir, ¿verdad?」

 

Como salía con Yoon-woo, Seo-young era famosa en muchos sentidos para sus compañeros de clase. En otras palabras, significaba que Yoon-woo y todos sus compañeros de la universidad estaban conectados. 

 

Al ya no estar juntos, tendrían que asistir por separado. Seo-young decidió enviar sólo una pequeña cantidad de dinero como regalo de felicitación en lugar de asistir a la boda de su compañera de universidad.

 

Esta vez tampoco podía evitarlo.

 

Lo sentía por su amiga, pero no se atrevía a ir a su celebración. Tener a Yoon-woo allí, escuchar las preguntas del porqué habían roto por compañeros de clase, parecía que el terraplén de emociones que había estado conteniendo hasta ahora, podría estar a punto de estallar. 

 

Seo-young suspiró después de enviar el mensaje a su amiga pidiéndole disculpas, algo como que la empresa estaba demasiado atareada y sólo podía enviarle dinero de felicitación.

 

—Jeong Seo-young, organiza estos datos y luego recién puedes irte a casa.

 

Cogiendo los papeles con ambas manos que le entregaba su superiora, Seo-young inclinó la cabeza como si lo supiera. Tal vez debido al montón de pensamientos, su eficiencia en el trabajo no subía. Hoy menos que nunca quería quedarse en el trabajo hasta después de sus horas normales, pero era frustrante.

 

 

***

 

 

Si compartes tu vida con alguien durante mucho tiempo, no quedarán secretos por ser descubiertos. Seo-young giró la cabeza cuando vio a Yoon-woo de pie frente al edificio de la empresa con los brazos cruzados y apoyado contra la pared. Como sus llamadas telefónicas eran ignoradas, solía esperarla en el trabajo o cerca de su casa siempre que tenía tiempo.

 

—… ¿Por qué sales tan tarde?

 

Seo-young salió de la oficina una hora después de su horario de trabajo. En cuanto lo vio, se dio la vuelta, pero Yoon-woo no perdió el tiempo en acortar la distancia entre los dos, soltando esas palabras. Ella arrugó el rostro y su temperamento aumentó en fastidio.

 

—Quedemos en buenos términos, por favor.

 

—¿Solamente puedes pensar en tí? ¿No piensas en mí, con quién de la nada terminaste nuestra relación?

 

No tenía nada que decir. Desde el punto de vista de Yoon-woo, que fue abandonado un instante, todo pudo parecer muy inverosímil. Pero no podía enfrentarse a él, así que Seo-young le ignoró y se dirigió a la parada de autobús más cercana. Pensaba que Yoon-woo estaba completamente borrado de su vida, pero cuando sintió una sutil señal se dio cuenta de que no lo estaba del todo.

 

—¿No tienes orgullo?

 

—Voy a perderte, ¿es importante el orgullo ahora?

 

Seo-young no soportaba mirar a los ojos a Yoon-woo, quien la miraba lastimeramente. Él continuó hablándole mientras ella se dirigía en silencio hacia su parada.

 

—Realmente no lo entiendo. No sé por qué haces esto tan de repente.

 

—Te das cuenta de la verdad demasiado tarde. Todavía eres un inmaduro.

 

Si pudiera tener un deseo, sería bueno que pudiera vivir sólo con sueños, pero Seo-young no tenía la confianza para superar el enorme muro de la realidad. 

 

Cobarde.

 

Aunque se maldijo en su interior, siguió caminando con firmeza.

 

Yoon-woo miró fijamente a su ex-novia, quien deliberadamente le disparó una respuesta de frialdad. Todo era muy extraño porque fue muy repentino. No habría estado tan confundido si al menos le hubiera insinuado su intención de terminar todo, al menos una vez, antes de despedirse. 

 

Definitivamente había algo. Apareció un brillo agudo en sus patéticos ojos, pero ella no lo notó.

 

—¿Puedo hacerte sólo una pregunta?

 

—De acuerdo.

 

—¿Todavía sientes algo por mí?

 

Muchas cosas. 

 

El sonido de los zapatos se detuvo. Seo-young detuvo sus pasos y respiró profundamente. El aire fresco llenó sus pulmones. Sentía el pecho como si estuviera a punto de explotar, ya fuera por el aire o por las emociones. La mirada de Yoon-woo, que llegaba hasta detrás de ella, le picó.

 

—Claro.

 

Seo-young se odió a sí misma por dejar fluir a continuación el torrente de mentiras.

 

—Aunque ya no existen sentimientos tales como el amor.

 

Ocultó los remordimientos que le quedaban y volvió a herirle con calma.

 

—Sólo quiero que estés bien. Fin.

 

—¿En serio?

 

—Sí.

 

—Sé que estás mintiendo.

 

La voz de Yoon-woo sonaba pesada y dolida. Seo-young dejó escapar un largo suspiro.

 

—Seo Yoon-woo. Me estoy cansando de esto. Fuiste una gran persona para mí. Por favor, quédate así hasta el final.

 

Después de escupir una petición egoísta, Seo-young giró lentamente la cabeza y miró a Yoon-woo. Su rostro de aspecto dulce estaba blanco como una pizarra. ¿Cuál era la probabilidad de que un hombre como éste, que no pierde en apariencia,  personalidad y familia, ame a una mujer tan simple como ella?

 

Seo-young se dio cuenta de que no podría amar a nadie más en el futuro. No importa a quién conozca, siempre iba a compararlo con Seo Yoon-woo, así que no había manera de que pueda soportar a otra pareja.

 

Aun así, el final ya había llegado. Ella se despidió fríamente.

 

—Adiós.

 

Realmente adiós.

 

Seo-young subió al autobús que acababa de llegar a la parada. Seo Yoon-woo todavía era visible, pero ella hizo lo posible por no prestar atención a la figura visible a través de la ventana.

Dejanos tu opinion

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!