Close
   Close
   Close

La CEO que reencarnó en su periodo escolar - Capítulo 251 - Trata de personas

Traducido por: Tsuyu Scan para la web Catharis.rnrnCapítulo 251 – Trata de personas

Capítulo 251: Trata de personas

La segunda fue un desperdicio. Zhao Yuefeng estaba un poco decepcionado, pero no molesto porque el primer jade de tipo verde óleo valía más de un millón de yuanes, así que ya había hecho una fortuna.

Sin embargo, la tercera contenía jade de nivel medio-alto tipo agua, lo que dejó atónito a Zhao Yuefeng.

¡Dios mío! ¡Qué suerte tenía Gu Ning! ¡Simplemente eligió tres materias primas y dos de ellas tienen jade!

Al ver que el nivel del jade era relativamente alto, Zhao Yuefeng planeó compartirlo con Gu Ning más tarde.

El tercer jade era ligeramente más grande que un puño y valía veinte millones de yuanes. Si no fuera porque Zhao Yuefeng no pensaba venderlo, esos empresarios de joyería estarían en una competencia feroz por él.

—Señorita Gu, no esperaba que tuviera tanta suerte, y no creo que deba quedármelos todos yo solo. ¿Por qué no los compartimos? —le dijo Zhao Yuefeng a Gu Ning. Él también era un hombre generoso. Estaba dispuesto a compartir con Gu Ning, lo que demostraba que era un hombre íntegro, pero como Gu Ning había prometido dárselos, no los compartiría con él ahora.

—Señor Zhang, muchas gracias por su amabilidad, ¡pero creo que tengo mejores jades entre mis materias primas! —respondió Gu Ning.

Aun así, Zhao Yuefeng intentó persuadir a Gu Ning para que aceptara su consejo, pero Gu Ning insistió en no hacerlo, por lo que él finalmente cedió y tuvo presente su generosidad.

No era temprano cuando terminaron de comprar, así que Gu Ning y Zhao Yuefeng se separaron después.

Zhao Yuefeng entendía que Gu Ning se iba a reunir con el Maestro Tang, así que no la invitó a irse con él.

Gu Ning encontró un lugar vacío, sin gente alrededor, antes de poner todas sus materias primas en su espacio del ojo telepático.

Caminando por la calle de las apuestas de piedra, Gu Ning tuvo el impulso de adquirir todas las materias primas con jade en su interior, pero sabía que no era el momento adecuado para hacerlo, por lo que refrenó su impulso.

Salió de la calle de las apuestas de piedra y tomó un taxi hacia el Hotel Tengfei. Era un hotel de cinco estrellas en el centro donde se hospedaba el Maestro Tang, así que tenían una cita allí.

Aunque apenas eran las 4 p. m. y era muy temprano para la cena, Gu Ning planeaba quedarse también en el hotel y descansar antes de ir a encontrarse con el Maestro Tang.

Después de un rato, Gu Ning notó que el conductor llevaba el taxi hacia un lugar remoto. Aunque Gu Ning no estaba familiarizada con la ruta, era consciente de que el Hotel Tengfei estaba ubicado en el centro.

De repente, Gu Ning se dio cuenta de que estaba en problemas. Había escuchado antes que la trata de personas era un gran problema en Ciudad Teng, pero no esperaba encontrárselo. Se calmó y preguntó: —Oiga, ¿por qué vamos hacia un lugar remoto?

—Ah, es un atajo, llegaremos pronto —mintió el conductor, porque creía que Gu Ning no conocía la ruta.

Gu Ning pensó por un momento. Pensó que podría haber muchas personas que habían sido traficadas y sus familias debían estar muy angustiadas. Por lo tanto, decidió rescatarlas.

Gu Ning era una chica que aborrecía las injusticias. Si fuera posible, le encantaría erradicar la trata de personas de una sola vez.

En ese caso, probablemente hoy no podría reunirse con el Maestro Tang a tiempo, así que le envió un mensaje en secreto y pospuso la cita para mañana por la mañana.

El Maestro Tang se sintió un poco decepcionado de no ver a Gu Ning hoy, pero comprendió que ella tenía sus propios asuntos que atender.

—Oiga, llevamos más de diez minutos en el camino. ¿Por qué seguimos en un lugar remoto? Creo que ya estamos fuera de la ciudad —preguntó Gu Ning de nuevo, como si no tuviera idea de que estaba en peligro.

—No se preocupe. Estaremos allí en un minuto —dijo el conductor, y se sintió aliviado al ver que Gu Ning era tan “ingenua”.

—Está bien. Tengo sueño y necesito tomar una pequeña siesta. Por favor, despiérteme cuando lleguemos —Gu Ning bostezó, como si estuviera agotada. Luego se apoyó contra el respaldo del asiento cerrando los ojos.

—¡No hay problema! —El conductor estaba más que dispuesto a que eso sucediera.

Obviamente Gu Ning no cerró los ojos. Solo giró su cuerpo para que el conductor no pudiera verle la cara.

Ya estaban en una zona aislada rodeada de montañas.

Unos minutos después, el auto se detuvo frente a un almacén abandonado. El conductor la llamó: —¡Oye, ya llegamos!

Gu Ning se despertó de inmediato y fingió estar asustada al ver la escena ante sus ojos. —¿Dón… dónde es este lugar? ¡Este no es el Hotel Tengfei!

—Por supuesto que no lo es, pero ya que estás aquí, ¡bájate ahora mismo! —El conductor abrió la puerta trasera del auto, mirando a Gu Ning con lascivia.

—No, no, ¿qué es lo que quiere hacer? —Gu Ning fingió que estaba aterrorizada.

—Ya lo verás —el conductor sonrió con desprecio.

—Por favor, no…

—Bueno, eso ya no depende de ti. ¿Puedes pelear contra estos dos hombres musculosos? —El conductor señaló a dos hombres altos y corpulentos que estaban parados frente al auto—. Creo que es mejor que te quedes callada, o te obligaremos a estarlo a golpes.

Gu Ning forcejeó durante unos segundos y luego bajó del auto.

—¡Entra! —El conductor empujó a Gu Ning hacia el almacén, y ella no se resistió en absoluto.

Adentro era un desastre.

Había un hombre un poco gordo, de rostro común, de unos 40 años, sentado en una silla. Fumaba tranquilamente con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Y había dos hombres fuertes parados detrás de él.

En una esquina estaban acuclilladas dos mujeres atractivas y bien vestidas, de unos treinta años, junto con un niño de unos 12 años. Todos tenían expresiones de horror, temblando y sollozando de miedo.

A su lado había otro hombre alto y musculoso. Al parecer, ellos también habían sido traficados aquí.

Gu Ning usó de inmediato sus Ojos de Jade para escanear a esos hombres y comprobar si llevaban armas. Por suerte, no tenían armas consigo. En ese caso, Gu Ning estaría a salvo.

Sin embargo, Gu Ning percibió un rastro de sangre fresca proveniente de una pila de escombros a 10 metros a su derecha.

¿Habrían matado a alguien y arrojado el cuerpo allí?

Pensando en eso, Gu Ning usó sus Ojos de Jade para ver qué había detrás, y se quedó impactada.

Había un hombre y una mujer de unos 27 años, vestidos completamente de negro, detrás de los escombros. Ambos estaban heridos.

El muslo del hombre estaba gravemente herido y la sangre empapaba el vendaje.rnrnLa traducción es del inglés al español, son varios lo que revisan los capítulos así que puede que algunos nombres se cambien, para notificar sobre esto hacerlo en el discord: https://discord.gg/AptHz966ux

Dejanos tu opinion

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!