Song San, conocido por su carácter indomable, empieza a descubrir sentimientos que nunca había experimentado. Frente a Hee-min, una persona importante en su vida, se atreve finalmente a expresar lo que siente. Para su sorpresa, Hee-min acepta con una sonrisa inesperada, lo que deja a Song San entre confundido y encantado.
“¿Por qué tan fácilmente…? ¿Acaso mi confesión no significó nada para ti?”.