A Shiratori, un funcionario encargado de controlar la población de cuervos de la ciudad, se le acercó en el parque un chico guapo pero de aspecto sospechoso llamado Kuroo. Como Kuroo no tenía domicilio fijo y desempleado, Shiratori se mostraba receloso hacia él, pero, por alguna razón, no conseguía que le cayera mal. Un día, descubre que Kuroo es, en realidad, un cuervo…?!